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25 de noviembre de 2013

Regalarle otro te quiero, un lo siento o un adiós antes de recibir esa llamada que lo cambió todo. Una de esas que suenan a chiste sin gracia, bueno, más bien, a broma de mal gusto. No puedes creerlo, no quieres. Ahora ni siquiera duele. Pero deja que pase un rato. Sí, de esos que parecen un suspiro, donde todo se congela y el tiempo se esfuma rápido. Entonces cuando menos te los esperas los recuerdos te golpean. Cuando os conocisteis, las tardes de cine en casa rodeados de caricias, las noches en vela, los dibujos en la arena y todas esas fotos de las que tú te quejabas, pero que a él le volvían loco. El sonido de su risa, que ya quisiera Mozart tenerla en su sonata. La curvatura de su cuello, toda una obra de arte. Esos ojos. Verdes, azules, marrones, qué sé yo, si cada vez que le miraba acababa perdida en ellos. La forma de sus labios, sus manos, sus brazos, su pelo. En conjunto, la octava maravilla. Su carácter. Como un gatito disfrazado de león. Más fuerte que todo Marvel. Y es que cómo no echar de menos algo así.
Quieres cruzar esa puerta. Salir corriendo al hospital. Confirmar que no fue una pesadilla. Pero no puedes. Está demasiado lejos. Ahí empiezas a creerlo. Lloras. Gritas. Gritas sin que nadie pueda oírte, no te sale la voz. Todo ha acabado. Esa mirada no va a volver a brillar.

24 de agosto de 2013

Cuando te vas.

Tu olor en mi nariz, el sabor de tu besos y calor de tus labios, abrazos y caricias insuficientes de hace a penas varias horas. Miradas perdidas en pensamientos sobre cómo tus manos recorrerán cada milímetro de mi cuerpo, sonrisas incontrolables e involuntarios mordiscos a mi insatisfecho labio inferior a cada mínimo gesto tuyo por pequeño que sea, como me olvido del mundo a la par que quedo sumergida en el el mar de tu mirada, la satisfacción de poder hacerte mío y esa infinidad de cosas que corren por mi mente erizando mi piel.
Quizá el motivo sea mi falta de cordura, quizá felicidad. Ya no estoy tan segura, pero me encanta.
Me encantas.

23 de mayo de 2013

Broken.

 -Es duro esto, ¿sabes?

 +Lo sé.

 -No, no lo sabes hasta que lo sufres. Es jodido eso de sufrir en silencio, las heridas, el sabor del ácido, las lágrimas, los gritos ahogados, el odio hacia uno mismo, las noches en vela, la sangre.
 Duele ver en el monstruo en que te convertiste, mirarte al espejo y ver que eres justo lo que nunca quisiste ser y aun así resignarte.
 El haber perdido la sonrisa, y con ella, las ganas de seguir viviendo. Ya no sientes. Quizás amor, quizás dolor, pero se diferencian bien poco.
 Estar muerta en vida es lo peor que puede pasarle a un ser humano. Tan horrible como todos aquellos que te desearon esto alguna vez.

+¿Y por qué no has pedido ayuda?

 -¿Crees que nunca lo intenté? Pero no sirvió de nada. Sólo fui una estúpida más a la que tomaron por loca mientras cada día se hunde un poco más en aquel pequeño agujero de distorsión y supuestas realidades.


12 de mayo de 2013

(Sobre)vivir.

Vacío: Aquello que no desearías ni a tu peor enemigo. Lo que hace que estés hundido hasta el fondo de un pozo de desvaríos e inseguridades, pérdidas y ´lagrimas, pequeñas de amor y otras más  grandes de tristeza. 
Aquel pozo que un día te lleva a perder la cordura, donde tú, pequeño, no puedes hacer nada para evitar ese desastre que ahora, se hace llamar vida.


9 de mayo de 2013

Tiempo.

El tiempo nos consume,

como hizo con aquel cigarro
convirtiéndolo en cenizas.

Como a aquel árbol
al que arrancó las hojas.

Como a él
quitándole la vida.

27 de marzo de 2013

Pedro.

Nunca se me ha dado bien escribir este tipo de cosas, pero para mi él era, es, y será mucho. Desde finales de 2011 ha sido de las pocas personas que ha sabido hacerme reír de verdad y me ha echo llorar, la mayoría de las veces de felicidad. Nos habíamos distanciado y ya no hablábamos, más que nada, por orgullo. Él era un orgulloso, un creído y un cabezota, pero joder, como le quiero. Y cuánto le echaré de menos. Como desearía que esos ojos verdes volvieran a abrirse y me dijesen "eh, princesa, no llores, que ya estoy aquí", que vuelva a asustarme cuando veíamos los fantasmas, que me diga que me quiere y todas las gilipolleces que hacíamos tiempos atrás.
¿Qué hacemos cuando alguien tan importante se va? No sé, llorar, intentar superarlo, por él, porque no querría vernos llorar y desear volver a la normalidad, pero entonces recordamos que no se puede volver a la normalidad si ya no está, las cosas que antes hacíamos, las canciones que escuchábamos, ¿cómo volver a hacerlo si ya se ha ido?
Dios, hay que sonreír, joder, por él, porque ahora, ahí arriba, él esta mejor que cuando estaba aquí entre nosotros, porque ahora es feliz con su madre, porque ya no sufre.


Siempre estarás con nosotros, idiota, siempre serás mi príncipe. Descansa.

1996-2013. Te quiero.

6 de marzo de 2013

Llegarán tiempos mejores. O eso dicen.


Y cuando piensas que ya no puedes más, que has tocado fondo y que lo que toca ahora es subir te das cuenta que aún puedes bajar más. Que los que antes lo significaban todo están acabando con su vida y que los que ahora están no saben sacar las mismas sonrisas.
Cambias y todo se desarma. No te reconoces, no te reconocen ¿acaso importa? Lo dejas todo de lado. Abandonas. Te dejas llevar.
Lágrimas como rutina diaria, tijeras como amigas, báscula como enemiga y música como antidepresivo ¿Algo más? Fin de la historia. 
Una persona desespera, mientras los demás sudan de ti.
Es difícil, crees que superas una piedra y otra más grande te aplasta.

Pero quizás debes saber que hasta las piedras más grandes pueden levantarse, que eres una chica fuerte, que las nubes se van y el sol vuelve a su sitio.

22 de enero de 2013

Hablas de...

Hablas de amor cuando nunca has dado la vida por nadie.
Hablas de amistad cuando sonríes a la vez que apuñalas.
Hablas de originalidad cuando todas tus palabras son un plagio.
Hablas de egoísmo cuando nunca valoraste lo que te daban.
Hablas de dificultad cuando siempre te lo dieron todo hecho.
Hablas de sinceridad llevando una máscara puesta.
Hablas de personalidad cuando es lo primero que te falta.


16 de enero de 2013

Nada para nadie.


''- Eres guapa como eres, no hace falta ni maquillaje, ni tacones, ni un vestido para ser guapa.
+ Pero yo me he acostumbrado a que siempre me juzguen por todo.
- Que les jodan a los que juzgan sin saber
+ Es como que.. Nunca he sido suficiente para nadie, ¿sabes? Ni lo suficientemente guapa, ni lista, ni delgada.
- Pero eres suficiente para mí.''